Bienvenido


Hola, mi nombre es Anita Silva Aguilar y te doy la mas coordial bienvenida a este espacio el cual considero un pedazo de mi corazón, pues en este lugar dejo ver un poquito de mi persona de lo que soy, de mis pensamientos así como mis sentimientos más profundos. Espero que tu estancia en este lugar te resulte placentero. Y de antemano muchas gracias por tu visita.







miércoles, 17 de julio de 2013

UNA MIRADA Y UN SUSPIRO

"Una mirada no dice nada
y al mismo tiempo lo dice todo
cómo la lluvia sobre tu cara
o el viejo mapa de algún tesoro"
(Carlos Varela)


Ojalá y hubieras sido un suspiro,
de esos suspiros que se pierden en la nada,
una línea recta,
el borde de un edificio,
el tallo de un clavel
o el aroma de un café.

Ojalá y hubieras sido un suspiro,
de esos suspiros que se entregan en una noche de pasión,
un grano de arena,
una caracola escondida en la playa,
o el amanecer detrás de una ventana blanca.

Pero no.
Se te ocurre ser un suspiro,
de esos que llegan para quedarse,
de aquellos donde el mundo desaparece
y nos deja simplemente desnudos
en medio de la nada,
en medio de nosotros,
en medio de un beso,
en medio de una caricia suave
en medio de tu nombre y el mío.

Pero no.
Se te ocurre ser un suspiro
de aquellos que amordazan las palabras,
donde basta una mirada
para confesarnos todo.

iSe te ocurre la grandísima idea
de convertirte en  un suspiro
de treinta y tres minutos
con cincuenta segundos!

(Anita Silva)

TUS MANOS BAJO MI FALDA
 
No me cuentes lo que encontraron tus manos debajo de aquella falda, no me digas si moriste o resucitaste de entre los muertos, sólo quiero saber si esta noche vendrá el viento a tejer sueños dentro de esta soledad...
(Anita Silva)

Guarda tus palabras,
no quiero explicaciones,
no quiero saber hasta dónde
fue que volaron tus manos
ni que sabor tenía el agua
que corría sobre mis muslos.

iCalla por un momento!
no quiero excitaciones cada treinta días
ni morir en la espera de otra llamada.

iNo me cuentes!
no me digas del número de pulsaciones
ni del tamaño de senos que besaron tu boca.

Si fueron dos o tres horas
si fue lunes o viernes
si junio tiene cincuenta o treinta días
eso ya lo sé.

Mejor dime qué color tiene el viento
y si acaso esta noche vendrá
a tejer sueños dentro de esta soledad...
HAY UN POEMA

Hay un poema que trepa los pinos
que se cuelga de la luna cada vez que apareces.
Y ese mismo poema se moja entre mis piernas
al instante en que tus labios besan los míos.

Hay un poema que eyacula versos de amor con tan sólo verte.
y ese mismo poema se embriaga con tu licor ardiente

Hay un poema escondido en mi pecho
que celosa guarda tu nombre.
Y ese mismo poema por la noche te acaricia
y te hace el amor intensamente.
ME GUSTA

Me gusta la metáfora que esconden tus cabellos
el verso que a simple vista se lee en tu boca roja.
Me gusta la rima que nacen en tus ojos bellos
el poema escrito sobre tu piel desnuda que moja.

Me gusta el haikú de tus hermosos senos turgentes
el soneto que a medianoche susurra tu espalda ansiosa.
Me gusta el libro que guardas entre tus piernas calientes
el diccionario de palabras ocultas en tu cuerpo de Diosa.

Me gusta la frase una vez que te he leído toda
el cuarteto que eyacula tu volcán ardiente.
Me gustan tus gemidos cuando se convierten en oda
el canto de tus labios cuando me dicen "vente".

Me gusta la metáfora que esconden tus cabellos
el verso que a simple vista se lee en tu boca roja.
Me gusta la rima que se nacen en tus ojos bellos
el poema escrito sobre tu piel desnuda que moja.
UN OTOÑO AGONIZA

El asfalto tiene un color gris oscuro, la neblina que esconde la ciudad se ha encargado de humedecerlo. Hay pequeñas gotas de rocío que estropean mi planchado de cabello. Camino lento, mientras un viento frío que viaja desde el norte acaricia mis mejillas. Escondo mis manos en los bolsillos de mi pantalón negro, no quiero llegar a la oficina, no quiero encerrarme. La mañana es tan hermosa que me apetece caminar el día entero...asi... mientras cada paisaje que exploran mis ojos me traen el recuerdo tus besos.

El asfalto tiene un color gris oscuro y a lo lejos, a lo lejos hay una fogata encendida, el humo se escapa confundiendose con la bruma espesa de la tarde. El tren se dirige al norte, mientras las aves vuelan al oeste. La gente se desplaza en todas direcciones y en el fondo un eco de risas retumba en mis oídos; niños jugando. Un ciclista avanza cubriendose del mismo viento helado, el anciano cruza la calle llevando en su mano la cuerda que ata al perro. Las llantas de distintos automóviles ruedan con prisa con el fin de llegar a su destino...y yo...yo sigo clavada, leyendo toda una vida tatuada.

El asfalto tiene un color gris y oscuro, los árboles se han quedado desnudos; el otoño los alcanzó y el invierno pretende devorarlos. La bruma me abraza en compañía de una ligera lluvia ácida que desborda mis ojos negros. Mis pasos son lentos, como si ellos arrastraran pesadas cadenas; cadenas que van formando en mí gran fortaleza.

El asfalto tiene un color gris y oscuro...y yo...yo disfruto cada paisaje como una caricia que regalan mis pequeños ojos, guardándolos en un corazón inmenso.