Estoy en brazos de mi pueblo
aquel pueblo que me vio nacer
Como ha pasado el tiempo
iEs increíble!
Las calles empedradas
ya no son las mismas.
En las aguas del río son otros...
son otros los niños que intentan nadar
Los ojos de mis padres son distintos,
cansados me miran ya.
Sus cabecitas de algodón he besado
y acariciado con ternura
mientras mi mente atrapaba los momentos
de infancia que pase junto a ellos.
Sus manos …
Ah! Sus manos temblorosas tomaron mi rostro
Ah! Sus manos temblorosas tomaron mi rostro
como queriendo dibujar la cara de aquella chiquilla.
Más de aquella chiquilla no ha quedado nada
hoy es toda una mujer.
Como ha pasado el tiempo…
iEs increíble!
El tren de las cinco no pasa más…
aquel tren y sus vías han desaparecido
Y es entonces que me pregunto…
¿Dónde está aquella niña que corría por encima de los charcos?
¿Aquella niña de cabellera larga y encrespada?
¿Aquella niña que jugaba con los peces debajo del agua?
¿Aquella niña que soñaba cuando grande
correr en busca del tesoro al final del arcoíris?
Si, es cierto…
de aquella chiquilla no ha quedado nada
de aquella chiquilla no ha quedado nada
hoy es toda una mujer.
¿Y el tesoro?
Claro que lo ha encontrado…
Son aquellos principios y valores que sus padres le inculcaron.
El amor, la nobleza, la humildad, el respeto,
el perdón, la sonrisa ante toda adversidad
los lleva prendido de su pecho y en su mente.
Ese tesoro esta en buenas manos y seguirá su camino
pues hoy le ha tocado a ella heredárselo a sus hijos.


