MIS ALAS TE ABRAZABAN
...cuando nació un te quiero
a la orilla de tu oído,
tímido, temeroso, pequeño.
Caminó por tu cuello
y se deslizó hasta tu pecho,
cobró fuerza, se convirtió
en atrevido, seguro, inmenso.
Rompió compuertas y el agua
corrió por el cauce de tu cuerpo
mientras mis manos acariciaban
tus caderas escurridizas
y mi boca iAy! mi boca se volvió loca
cuando te bebió, prendida,
cual mariposa sedienta.
(Anita Silva Aguilar)
Bienvenido
Hola, mi nombre es Anita Silva Aguilar y te doy la mas coordial bienvenida a este espacio el cual considero un pedazo de mi corazón, pues en este lugar dejo ver un poquito de mi persona de lo que soy, de mis pensamientos así como mis sentimientos más profundos. Espero que tu estancia en este lugar te resulte placentero. Y de antemano muchas gracias por tu visita.
miércoles, 17 de julio de 2013
PARA QUE ÉL ME LEA
Para que él me lea,
le escribo con estrellas del cielo,
le canto con el timbre de una paloma,
le tiendo una alfombra de besos,
le abrazo fuerte protegiéndole del frío.
Para que él me lea
le regalo mis ojos para llorar sus lágrimas,
le entrego mis arrugas con el correr de los años,
le obsequio el tiempo que me resta por vivir
y mis pies para que siga andando.
¡Ay!..para que él me lea
me convierto en montaña, en agua,
en tierra, en mar, en arena,
tan sólo con la intención de que él me lea
bajo el firmamento de la noche estrellada
y una luna llena.
(Ana Silva Aguilar)
viernes, 1 de julio de 2011
sábado, 25 de junio de 2011
viernes, 28 de enero de 2011
ORACIÓN POSTRADA
Con amor: Para aquellas personas
que me han regalado
que me han regalado
una bofetada fisica ó verbalmente.
Esta mañana, antes que el sol despertara; caminé por el bosque. Respiré aire con olor a pino, llené mis oídos con hermosos cantos de avecillas que anunciaban ya un nuevo día, iluminé mis ojos con colores vivos y llegué hasta donde nace el río para saciar mi sed. (Volví a la vida, con fuerza).
De regreso a casa empecé a coger leños, un leño por cada palabra hiriente que le has obsequiado a mi persona. Empecé a coger flores, una flor por cada palabra de amor obsequiadas desde que apareciste en mi vida. (Mis manos estaban llenas de tantas cosas bellas).
Una vez en casa...mis brazos perdieron su fuerza y cayeron al suelo aquellos leños junto con las más hermosas flores. (Mis ojos buscaban la hoguera) Levanté los leños, mientras me acercaba a la chimenea. Y uno a uno, palabra trás palabra, leño trás leño, fuí quemando en aquel fuego, cayendo de rodillas frente a ellos, mientras les miraba extinguirse. (Siendo inevitable detener aquellas lágimas que rodaban por mis mejillas).
Convertí los leños en cenizas y llené mis manos de ella. Más rápido que de prisa me subí al tejado y una brisa fría (como las que hay en invierno) acarició mi rostro secando aquellas lágrimas... fué entonces que me coloqué en posición...(como quien reza un "padre nuestro") y abrí la palma de mis manos...(desaparecio la ceniza). El viento se la habia llevado...sentí mi alma limpia, tranquila, libre, ligera... pues ya habia llorado, ya se habian esfumado aquellas tus palabras hirientes.
Poco después, (con mucha prisa) bajé del tejado buscando las flores. Fuí levantando del suelo una a una, flor trás flor, palabra trás palabra de amor que me diste, las cogí con mucho cuidado, (como quién coge un crío recienacido). He hice un ramo con ellas, era tan grande, precioso, único en aroma (tanto que mi pecho aún conserva aquella fragancia) y coloqué aquel ramo de flores frente a la imagen de la Virgen María, haciendo esta oración:
"Oh! Virgen María...
perdona a quien me ha ofendido,
cubrele con tu manto bendito,
no permitas que siga pasando frío.
¡Madre!..prestale tus ojos,
para que sea capaz de mirar con dulzura,
con esa misma dulzura que solo irradian tus ojos.
Prestale ¡Oh madre tus manos!
para que sea capaz de acariciar con amor infinito,
para que sea capaz de preparar un guiso
exquisito con todos aquellos
exquisito con todos aquellos
ingredientes que nos regala el mundo.
Prestale...(¡Te lo suplico!) tus labios...
para que sea capaz de hablar con amor
a aquél que también le ha ofendido...
no permitas madre que su corazón
se llene de odio y rabia infinita...
no permitas que siga ofendiendo a aquella persona
a quien ha jurado amar.
Ilumina...(¡Madre por favor!) su camino,
no permitas que caiga,
no permitas que caiga,
no le sueltes de la mano...¡No!...
Tóma de mí lo que gustes,
pero devuelvele; la paz, el amor,
la felicidad, la tranquilidad y la serenidad
que tanto necesita."
Con devoción te lo pido,
Amén.
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